La conciencia velada del ciclo menstrual.

Sentidos libres de lo femenino

 

Mística de las mujeres

Módulo 4 

Fecha por determinar

 

La menstruación es un hecho biológico y cultural latente en la vida de las niñas y presente en las mujeres durante casi la mitad de sus vidas. La menstruación es un hecho singular que vuelve porosa la dialéctica entre naturaleza y cultura, esencialismo y constructivismo, y sus consecuentes debates.

El desvelamiento del ciclo menstrual, sus diferentes fases a lo largo del mes y sus cambios en los ciclos de vida nos devuelve de nuevo la mirada al cuerpo femenino.

Durante miles de años, la menstruación fue considerada un tabú, palabra polinesia con la que se designa lo sagrado y, por lo tanto, no accesible a cualquiera. En las sociedades tribales, las mujeres tabuadas estaban cargadas con «esta misteriosa virtud» que, a veces, implicaba la separación por un tiempo corto o largo del ámbito familiar o social. Con el cambio de sistema social y a merced de cada cultura, la mesntruación, tabú de lo mágico-sagrado–  es nombrada bajo los nuevos sentidos que sobre lo puro y lo impuro, lo noble y lo innoble se van articulando.

La sangre pasa de ser un elemento original y sagrado, fundamental en los rituales más arcaicos, para ser considerada sucia e impura. Con la ley levítica que decreta la impureza de la menstruación, las mujeres quedan excluidas de los templos y alejadas del protagonismo que rigieron durante miles de años como sacerdotisas. Aún así, la potencia de la sangre como símbolo y corazón del rito pervive en nuestros días. No por casualidad el cristianismo se la apropia como alegoría bajo la fórmula, “Sangre de Cristo”, mientras que el Islam esotérico la sublima, en forma de vino que embriaga y que lleva al Amado.

Volver a pensar la menstruación es una cuestión política, tal y como fue ya elaborada en algunos manifiestos de los años setenta.

Menstruación como ritual de paso, posibilidad mensual de un nuevo inicio y, la sangre, como elemento de trabajo para artistas y creadoras.

Las mujeres nacidas a finales de siglo XX somos las mujeres que más hemos menstruado de toda la historia y eso está haciendo cultura. Se trata de pensar en común qué sentido queremos darle a este hecho de singular belleza, que custodia la posibilidad de la vida.